Por
Omar Iruela Gonzalez, Güines,
La Habana, Cuba
Capítulo
IV: “La Filtración,
3ra Parte”
La
Filtración Química
y el Carbón activado
En este tipo de filtración
se van removiendo materias orgánicas
y sustancias disueltas en el agua
por medio de una reacción
química, Todos hemos visto
en determinados momentos acuarios
con el agua amarillenta lo cual
además de atentar contra
la estética, es evidente
de que algo anda mal. La filtración
química puede eliminar
esta situación, mejorando
el aspecto y la salud del interior
de la pecera pero para obtener
buenos resultados debe procurarse
que el flujo de agua sea uniforme
por todas las capas filtrantes,
de lo contrario el poder filtrante
disminuye.
La
filtración química
se realiza mediante el uso por
medio de carbón activado,
turba, desionización, espumador
de proteínas, entre los
más conocidos.
El
carbón activado
La mayoría de los acuaristas
con cierta experiencia han utilizado
el carbón como elemento
filtrante y lo consideran necesario
y beneficioso aunque muchos no
saben a ciencia cierta que sustancias
son eliminadas por este material.
Lo encontramos tanto en acuarios
de agua dulce como marina, aunque
en estos últimos recobran
mayor importancia por el imperativo
de mantener una calidad de agua
excelente.
No
puedo dejar de reconocer cuando
leo o escribo sobre el carbón
a mi abuela materna, colocando
dos o tres trozos de carbón
vegetal en el refrigerador por
aquello de que “…es
bueno para absorber los olores.
Pruébalo, mi'jo en la pecera,
que debe hacer bien”. Ya
lo ven una precursora que se me
adelantó a los consejos
de mi primera colección
de “Acuarama” o a
mi primer libro de peces: “El
Acuario” de Henri Favré.
Era
cierto el consejo de mi querida
antecesora. El carbón tiene
la propiedad de absorber gases
y olores. En el acuario, el carbón
activado (que es más efectivo
que el vegetal para lo que queremos)
mantiene cristalina el agua, remueve
compuestos orgánicos disueltos
que no pueden ser eliminados por
filtración biológica
y si no intervenimos con la filtración
química o cambios parciales
de agua se van acumulando y permanecen
mucho tiempo en nuestro conjunto
acuático, resistiéndose
a la degradación microbiológica.
Estamos hablando de ácidos
orgánicos que provienen
de proteínas, fenoles,
cresoles, carbohidratos y nitratos.
Algunos de estos compuestos no
son tóxicos para los peces,
pero actúan indirectamente
perjudicándolos ya que
estimulan el crecimiento de bacterias
heterotróficas que incrementan
la demanda de O2 en el acuario,
producen CO2 y reducen el pH.
Otros como los fenoles y cresoles
con su acumulación paulatina
son los responsables de la pigmentación
amarilla del agua que disminuye
la cantidad de luz que entra en
el acuario. Varios investigadores
piensan que existe una relación
directa entre el nivel de contaminantes
orgánicos y el nivel de
organismos enfermos en una pecera
y realmente pienso que no están
desacertados. La filtración
con carbón activado es
uno de los métodos más
eficaces en la eliminación
de este tipo de contaminación.
También elimina el cloro
y los medicamentos que aplicamos
en el acuario para las enfermedades
de nuestros peces, razón
por la cual debe retirarse el
carbón cuando se administran
antibióticos. Incluso este
material filtrante retira los
elementos trazas, aunque no tanto
como lo haría un espumador
de proteínas.
Según
el famoso criador de discos de
La Florida, Jack Wattley, no se
debe abusar mucho del carbón
activado puesto que disminuye
la producción de mucus
y eso lleva a que se pueda contraer
enfermedades. Esto es más
importante de tener en cuenta
con los alevines.
 |
|
Foto:
A la izquierda aparece la
ubicación del carbón
activado en un filtro interno.
En la derecha se puede apreciar
las diferencias entre el
carbón activado (1)
y el carbón vegetal
(2).
|
El
carbón activado como tal
no existe en la naturaleza. Se
necesita obtenerlo a partir de
distintas sustancias de partida
como huesos de animales, madera,
cáscara de coco o…
Carbón. Su fabricación
pasa por un proceso de deshidratación
por el calentamiento de hasta
170°C, carbonización
posterior donde se expone a un
calor entre 400°C y 600°C
en ausencia de aire y concluye
con su activación sometiéndolo
a temperaturas de 750°C a
1600°C, en presencia de un
gas como el CO2, aire o vapor
de agua, los cuales actúan
como agentes de activación.
Aquí se forma una amplia
red de poros en cada partícula
de carbón.
Ello
explica la gran capacidad de absorción
de este material que aumenta si
los granos son pequeños
y que se mantiene más tiempo
si colocamos otro material filtrante
delante del carbón, porque
si lo situamos en primer lugar
en nuestro filtro los poros se
bloquearían con más
rapidez.
La
cantidad de carbón a colocar
depende del tipo de carbón
y tamaño del acuario. Me
ha dado buen resultado situar
una capa de carbón de 2cm
de ancho en mi filtro mochila,
alternando por supuesto con otros
materiales filtrante. La salud
de nuestros peces y la transparencia
del agua son signos indicadores
de que todo funciona bien.
El
carbón activado tiende
a reducir el pH del agua, razón
por la cual no se le debe usar
junto con la turba que produce
acidez. O sea el carbón
neutraliza la acción de
la turba en cuanto a pH se refiere.
En
lo relativo a su efectividad con
el paso del tiempo, debe decirse
que su tiempo útil oscila
entre tres y cuatro meses, Para
conocer si es eficaz aun agregue
unas gotas de azul de metileno
al agua y si a las 24 horas persiste
el color azul el carbón
debe sustituirse.
El
carbón activado no es muy
fácil de conseguir en Cuba.
Ojo avizor con los carbones industriales
porque en ocasiones para su elaboración
se añaden sustancias químicas
que a la larga introducirían
metales pesados o una mayor cantidad
que la permisible de fosfatos
en nuestro acuario. En las tiendas
de mascotas en divisa se oferta
un carbón activado muy
bueno, pero generalmente es caro
y la mayoría de los aficionados
no puede darse esos lujos.
Una
solución alternativa seria
utilizar el carbón de leña,
que debe trocearse en pedazos
pequeños, lavarlo y hacerlo
hervir por lo menos 15 minutos
para que salga el aire contenido
en su interior, porque si no este
flotará. No es tan efectivo
como el activado, pero como decimos
los cubanos:”…A falta
de pan, Casabe”.
Seguiremos
en el próximo número
con la filtración química,
ahora con la turba.