Por
Omar Iruela Gonzalez, Güines,
La Habana, Cuba
Capítulo
IV: “La Filtración,
2ra Parte”
La
Filtración Biológica
y el filtro de placa
En este tipo de filtración
el agua fluye por una zona donde
es modificada por unos organismos
que de modo favorable elevan su
calidad para los habitantes del
acuario. En estos procesos metabólicos
los organismos presentes en el
fondo usan los desechos que pasan
a través del filtro para
su crecimiento y reproducción,
al tiempo que van reduciendo dichos
desperdicios a sustancias menos
tóxicas o no tóxicas.
El complemento del filtraje se
obtendría por la filtración
química o los cambios de
agua.
Estos
organismos de que hablamos no
son otra cosa que bacterias. Ellas
se encuentran en la grava, el
agua, las plantas y toda la superficie
del acuario, y se denominan Aeróbicas
(precisan de O2 para vivir) y
las Anaeróbicas (no lo
necesitan).
En
el caso de la filtración
biológica utilizamos las
bacterias aeróbicas para
nuestra conveniencia. Podemos
eliminar los desechos nitrogenados
de los peces (que liberan Amoníaco
(NH3) por la orina y las heces
fecales) por medio de estas bacterias
que transforman el NH3 en Nitritos
(NO2) con la intervención
del O2. Los NO2 son menos tóxicos
que el NH3; prueba de ellos es
que la concentración de
0,2 a 0,5mg/L de NH3 es letal
para algunas especies marinas,
siendo necesaria una cantidad
de 20mg/L para causarles la muerte
por medio de los NO2.
|
NIVELES
MAXIMOS TOLERABLES |
Amoníaco
(NH3)
Amonio
(NH4)
Nitritos
(NO2)
Nitratos
(NO3)
|
0,01
mg/litro
50 mg/litro
0.25
mg/litro
30
mg/litro |
Posiblemente
estos NO2 son transformados por
otras bacterias (Nitrobacter)
en Nitratos (NO3), los cuales
son el producto final del proceso
llamado en su totalidad NITRIFICACION,
y no resultan tóxicos para
los animales del acuario sino
en cifras muy elevadas (100mg/L).
Una parte de los NO3 son absorbidos
por las plantas como fertilizantes
o convertidos en Nitrógeno
(N) gaseoso y Dióxido de
Carbono (CO2).
| CICLO
DEL NITROGENO EN EL ACUARIO |
 |
No
se lleve usted la falsa impresión
de que las bacterias anaeróbicas
nos son indiferentes, pues son
las que convierten los NO3 en
N2 (Nitrógeno gaseoso)
además de fermentar la
materia orgánica atrapada
en el filtro y si este se encuentra
lleno de desechos ellas pueden
liberar al agua del acuario NH3,
CO2 y Acido sulfhídrico
(H2S). Según Owen Jeffries
un filtro lleno de desperdicios
tarda unas 10 horas en tornarse
totalmente tóxico. Pensemos
por ejemplo en una interrupción
prolongada del fluido eléctrico
detenga el flujo del agua que
lleva el O2 a las bacterias Aerobias.
Esto provocaría la muerte
masiva de este tipo de bacterias
y la alteración de todo
el proceso de nitrificación
con la multiplicación masiva
de las bacterias anaerobias. Síntomas
como el olor a huevo podrido en
el agua o la muerte de los peces
nos indica que la situación
no pinta nada bien. Si del flujo
de agua se restablece antes de
que el oxígeno se acabe
el filtro se recupera bastante
bien, aunque lo mejor es limpiarlos
antes de ponerlo a funcionar de
nuevo.
Para
poseer un filtro biológico
activo se precisa mantener una
población de animales en
la pecera. En la etapa inicial
de añadido de los peces
a un acuario recién montado,
el filtro biológico todavía
no existe, por muy flamante y
cuidadosa que haya sido la instalación
efectuada por su dueño.
Este período se caracteriza
por un aumento progresivo de la
concentración de NH3 según
pasan los días. Llega el
punto en el cual comienzan a bajar
y como consecuencia lógica
de la propia actividad bacteriana
empiezan a subir los NO2. Cuando
el filtro ha funcionado suficientemente
el NO2 va desapareciendo, acumulándose
los NO3. Estos últimos
compuestos se reducen por medio
de los cambios de agua, la acción
de las bacterias de desnitrificación
y la vegetación de la pecera.
De esta narración saquemos
una conclusión importante:
Los primeros peces en un acuario
nuevo, o con un filtro biológico
recién instalado, se deben
seleccionar de entre especies
resistentes al NH3 y los NO2.
Volveremos sobre esta cuestión
en el capítulo correspondiente
a la selección de peces.
Pasemos
de lo teórico a lo práctico.
¿Cómo mejoramos
el funcionamiento del filtro biológico
en nuestro acuario? Para los principiantes,
debo aclarar que es el equipo
de filtración más
usado en Cuba todavía.
En cualquier comercio privado
podrá comprar la versión
del lugar propia.
Se
trata de placas rectangulares
(aunque las he visto triangulares
u octagonales para acuarios con
fondos de esas formas) de plástico
la mayoría de las veces,
pero también se encuentran
construidos de tiras de cristal
pegadas con silicona combinadas
con malla plástica e incluso
de ¡HOJALATA! Por favor,
esta última nunca la compre.
Dichas placas presentan muchas
hendiduras para que pase el agua
filtrada por la grava y la arena
y en uno de sus ángulos
tiene un orificio mayor con un
tubo grueso o chimenea acoplado
en cuyo interior se coloca un
difusor que impulsará el
agua filtrada.
Esta
placa se coloca antes de montar
la decoración del acuario,
de modo tal que quede debajo de
la arena, donde se encuentran
las bacterias nitrificantes que
van a degradar la materia orgánica.
Para
un satisfactorio trabajo del filtro
de placa se deben tener en cuenta
varias cuestiones:
-
La placa de fondo debe ocupar
la mayor superficie posible del
acuario.
- En acuarios de 100 litros o
más instalaremos dos chimeneas
ya que una sola no sería
suficiente para toda la superficie
del recipiente.
- Debe tratarse de no interrumpir
la labor de la bomba o aireador
que bombea el agua porque si queda
sin circulación el sustrato
las bacterias comenzarán
a morir con el transcurso de las
horas.
- La altura de la grava o arena
encima del filtro debe oscilar
entre 5cm o 6cm, la mas adecuada
para el desarrollo de las bacterias
nitrificantes, debido a que una
mayor altura va haciendo más
compleja la aireación del
sustrato y favorece la aparición
de zonas con poco O2.
- Si la chimenea sobrepasa ligeramente
el borde del agua del acuario
aseguramos que la totalidad del
líquido filtrado ha atravesado
la grava del fondo.
-
La fórmula para calcular
la velocidad idónea de
circulación del agua en
el filtro de placa la obtendremos
si multiplicamos el largo por
el ancho del acuario por 40 litros
por metros cuadrado (Largo
X Ancho X 40L/m2). Digamos
por ejemplo que en un acuario
de 80cm de largo por 35cm de ancho,
tendríamos que: 0.80 X
0.35 X 40 = 11.2 Litros de agua
filtrada por minuto como caudal
idóneo.
Este
tipo de filtro además de
ser barato y eficaz, se disimula
con mucha facilidad sin acabar
con la estética del acuario.
Tenemos
que aclarar que la grava que lo
cubre con el transcurso del tiempo
se va obstruyendo con las partículas
de desecho, lo que obliga a sifonar
periódicamente para que
el agua siga circulando por todo
el sustrato y no comencemos a
presentar zonas sin O2, donde
proliferan bacterias anaeróbicas
y su consecuente producción
de NH3 y Metano (CH4).
El
filtro de placas, después
de haber servido decenas de años
como sistema de filtración
a nuestros abuelos y padres acuaristas,
comenzó a acumular numerosas
críticas en su contra porque
aunque permite una degradación
biológica eficiente, se
aprecia una contradicción
entre la necesidad de circulación
de agua y aireación dentro
de la grava que cubre el filtro
para que prosperen las bacterias
nitrificantes y el estorbo que
tal situación causa a las
raíces de las plantas ,
que se supone deban sembrarse
en ese sustrato. Una gran cantidad
de O2 por encima en el suelo dificulta
que las raíces se alimenten
de los nutrientes, lo que podemos
corroborar si conocemos el dato
de que una concentración
de O2 por encima de 1mg/L transforma
el Hierro (Fe) existente en Hidróxido
de Hierro (Fe(OH)2) que no puede
ser aprovechado por las plantas.
Esto
en parte explica la declaración
de guerra al filtro de placas.
Otra razón más es
que para renovar ese filtro y
efectuar algún día,
digamos una vez al año
o cada dos años, una limpieza
a fondo del mismo precisamos desmontar
todo el acuario. Otros tipos de
filtros, que veremos en próximos
trabajo, no tienen los citados
inconvenientes.
No
obstante todo lo dicho aquí
y aunque no guste mucho a expertos
en filtración cubanos y
extranjeros, hoy quiero despedirme
con una defensa a nuestro humilde
filtro de placas. Que conste que
no lo hago por romanticismo al
recordar que por allá por
1973 cuando tenía mis felices
nueve años fue el único
filtro que conocía y usaba
en mis primeros pasos en la acuariofilia.
Lo
hago, sí, por el gran servicio
que brindó y brinda a los
aficionados de Cuba que no pueden
acceder a tecnología sofisticada
y recurren a mucho bricolaje,
logrando éxitos loables.
La
contradicción filtro de
placas plantas puede atenuarse
mucho si sembramos las plantas
en pequeñas macetas enterradas
en la arena. De esta forma logramos
un medio apto para las raíces
por tener mucho menos O2 así
como ofrecer la posibilidad de
enriquecer el suelo de la maceta
con elementos que ellas necesitan.
Al mismo tiempo fuera de los diferentes
recipientes con plantas, las bacterias
encuentran en la grava el medio
perfecto para actuar.
En
el próximo boletín
analizaremos la filtración
mecánica y química.